El empoderamiento de la mujer, fortaleciendo sus capacidades como líderes o miembros de organizaciones sociales, en temas de prevención de la trata de personas, en comunidades y barrios de zonas periurbanas, es el desafío que se puso en frente la organización Ser Familia- Bolivia.
Cada año más de un millón de personas son compradas, vendidas, transportadas y retenidas contra su voluntad en todo el mundo, en condiciones de esclavitud, indica Jairo Antonio Toro Bedoyai. Bolivia no está ajena a esta problemática, de estas cifras seguramente centenares de personas son bolivianas, sometidas a explotación laboral, prostitución, pornografía, turismo sexual o tráfico de órganos. En toda esa cadena, la mujer joven, es considerada la mercancía más apreciada. Según la organización.
Ser Familia, plantea un modelo muy interesante para abordar y aportar a la lucha contra la trata de personas, donde los actores principales son las mujeres y sus organizaciones, a través del cual se organizan comités de defensa contra la trata de personas, tal es el caso de los comités de defensa organizados en las ciudades de La Paz, El Alto y Coroico. El modelo fue logrado a través de la ejecución del proyecto, “Lucha contra la Trata de personas: un compromiso de las organizaciones sociales”, el cual tiene como objetivo promover un proceso integral de prevención, protección, asistencia, atención y capacitación laboral dirigida a mujeres en situación de vulnerabilidad vinculada a la trata de personas, mediante la participación activa de las representaciones de las organizaciones sociales de La Paz, El Alto y los Yungas.
Para el director de Ser Familia, Rodrigo Aguilar, el proyecto nace de la necesidad de una intervención integral que no solamente informe o atienda a las víctimas, sino que también se genere un equilibrio que se sustente en un potenciamiento personal y el acceso a fuentes laborales, para ello es importante realizar, por ejemplo, acciones para elevar su nivel de autoestima; pero esto no solo a nivel teórico, sino complementado con una opción de capacitación laboral como una forma de generar oportunidad para un equilibrio económico…para nadie es desconocido que un persona con empleo o actividad económica, tiene una mejor autoestima que una persona que no la tiene.
Pero, ¿por qué la mirada en la mujer como agente de prevención de la trata de personas?, sencillamente porque, “las mujeres miran más a la familia que hacia afuera y es su participación y ese liderazgo el que se potencia”, precisa Aguilar.
La estrategia funciona en la medida que se va generando sensibilidad, sobre el tema, replicando y haciendo que el tema sea puesto en la mesa del debate, en organizaciones sociales y la comunidad.
Ser Familia, encontró aliados potenciales en las organizaciones sociales como “Bartolina Sisa”, Gremiales, Juntas Vecinales, Juntas Escolares, quienes escuchan a las líderes de opinión de la organización sobre las formas en las que actúan las redes de trata y tráfico.
Este proyecto logró capacitar a 126 lideresas, quienes llegaron a diversos sectores organizados de la comunidad y zonas periurbanas, “para sensibilizar sobre la problemática, contribuyendo así a la concientización del tema”.
Aguilar sostiene que toda prevención en contra de acciones que afectan a la familia funciona siempre y cuando esté el concurso y la participación de la comunidad y la familia. “Si nosotros mismos no nos protegemos va a ser difícil y complicado combatir temas como la trata”, consideró Aguilar.
Formas de actuar de los tratantes de personas.
Simone Alvino Medina, lideresa en el tema de Trata de personas, señalo que ella observa en su zona que las redes delictivas acechan a sus víctimas en discotecas, agencias de empleo, cerca de colegios, en el caso de las adolescentes en internet, haciendo amigos, invitándolas a viajar o salir para captarlas y reclutarlas. También señala que las redes de trata se aprovechan de la necesidad de la gente y de la ingenuidad de adolescentes, invitándolas a salir.
Ofrecen trabajos, becas, los supuestos amigos corren con los gastos, pero luego condicionan a sus víctimas, exigen una especie de pago o en otros casos amenazan con hacer daño a sus familiares, sino obedecen”, dice.
Para Alvino Medina, la falta de afecto, familias separadas, inestabilidad social, Psicológica hacen de niños, niñas y adolescentes victimas fáciles para las redes de trata y tráfico.
Las redes de tráfico atrapan mujeres jóvenes, mediante convocatorias públicas de empleos, sea en otro departamento o fuera del país, con altos sueldos y esta suele ser la oportunidad, para las víctimas, de salir de una creciente crisis económica.
Plácida Alanoca, otra de las mujeres capacitadas, considera que “una forma de prevención es que los padres puedan tener permanente comunicación con sus hijos e informarse sobre el tema de la trata de personas”.
Las “lideresas”, según Hugo Pérez, Coordinador del proyecto, puede tener mejor aceptación en las organizaciones sociales y barrios que expertos en temas de trata, “porque las personas se identifican con ellas, no les son extrañas o ajenas a su realidad”.
Pérez, lamentó que en nuestro país no se cuenten con cifras exactas de personas bolivianas que desaparecen, tampoco se conocen datos de las miles que están fuera del país y sufren explotación laboral sin conocer sus derechos.
Pérez señala que la información y el acceso a ella son muy importantes tanto para prevenir como para denunciar este delito, muchas de las victimas que encontramos en nuestra labor nos indican que ellas no estaban informadas sobre el delito ni las graves consecuencias físicas, psicológicas y sociales.
Lo jurídico en la trata de personas.
Para Ser Familia, una parte de las autoridades llamadas a la intervención de estas acciones delictivas, no lo hacen con la debida celeridad o no asisten a las víctimas con un protocolo determinado, sino son re victimizadas o confundidas con delincuentes.
En el sistema judicial, son muy pocos los casos de trata y tráfico de personas que a la fecha estén en curso, debido a varios obstáculos, entre ellos el costo económico y tiempo para seguir un juicio ya que las víctimas tienen pocos recursos económicos. Otro factor, es el nivel de organización de las redes de trata y tráfico, por lo que muchas víctimas se niegan a declarar contra sus victimadores. “Son redes protegidas, bien estructuradas y es difícil alcanzarlas”
Entidades como Ser Familia, luchan por mejores días en las familias niños, niñas y adolescentes ampliando su alcance de información y capacitación sobre trata y tráfico de personas y con un apoyo muy interesante para lograr un equilibrio y atención emocional, social y económica (vía un empleo adecuado).
Se espera que este año, se pueda aprobar la nueva “Ley Integral contra la Trata y Tráfico de Personas”, que permita mejores opciones de frenar a esas redes delincuenciales.
Este importante proyecto de lucha contra la trata de personas es el resultado de la intervención de Ser Familia y la Federación de Mujeres Progresistas de España, el mismo que cuenta también con el apoyo financiero de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).









