Desarrollo
El Desarrollo Económico: Un desafío inter-multi y transdisciplinario


¿Porqué un(a) economista interesado(a) en el desarrollo económico de Bolivia tendría que conocer sobre los factores que determinan la organización política y la distribución del poder político en una sociedad como la Boliviana? Es decir, ¿porque tendría que interesarse en temas relevantes a la ciencia política, cuando el tema tiene que ver con crecimiento económico, es decir con el objetivo primordial de la teoría económica?
En su más reciente libro “Porqué fracasan las naciones” Acemoglu y Robinson (2012) vuelven a confirmar que más allá del acceso a recursos naturales (Gas, litio, minerales), las “buenas ideas” traducidas en políticas y los “buenos líderes,” lo que finalmente importa en el desarrollo económico son las instituciones. Es decir, las reglas y leyes económicas y políticas que determinan cómo ha escogido organizarse una sociedad y los incentivos que estas reglas establecen en el comportamiento de la sociedad en su conjunto, incluyendo productores, consumidores, hacedores de políticas públicas y líderes políticos.
Una de las más relevantes contribuciones de este trabajo es que la formación de instituciones políticas y económicas resulta de un proceso endógeno, que responde fundamentalmente a la historia, las herencias de la colonización y la propia institucionalidad originaria/indígena de sociedades como la boliviana. Por tanto, “la historia” cuenta (North, 1995).
Instituciones económicas extractivistas requieren de instituciones políticas que centralizan el poder en élites locales con incentivos a mantenerse en el poder. Por el contrario, el desarrollo económico está asociado a la emergencia de instituciones políticas inclusivas, pluralistas y a instituciones económicas no-estractivistas, orientadas a maximizar el producto (el tamaño de la torta) y no la parte que puedan recibir las élites establecidas en el poder (un pedazo de la torta).
Mucho se ha producido recientemente en Bolivia sobre la formación de élites (Rojas Ortuste, 2009; Zuazo, 2010) y la organización política que mejor representa las características de una sociedad plurinacional como la Boliviana (Tapia, 2012, 2011; Prada, 2011). Mucho se ha debatido también sobre lo que podría constituir una economía plural reconocida en la constitución como la coexistencia de las economías estatal, privada, social y cooperativa. En realidad, el debate es fundamentalmente sobre el tipo de institucionalidad política y económica que propicie el desarrollo económico en una sociedad multiétnica y plurinacional como la boliviana.
Volviendo a la pregunta inicial de este ensayo, los desafíos del desarrollo económico en Bolivia van más allá de las buenas ideas propuestas para el uso de los recursos extractivos, la industrialización y el incremento de la productividad. Además de la ciencia política, un(a) economista en desarrollo en Bolivia deberá considerar los aportes de la antropología y sociología económica que ayudan a entender porqué una sociedad como la Boliviana consistentemente ha fallado en la construcción y consolidación de una institucionalidad política y económica que facilite el crecimiento y el desarrollo productivo. Las recientes contribuciones a la teoría del crecimiento llaman precisamente a la necesidad de enriquecer el análisis económico con las contribuciones de otras ciencias sociales, sin que esto implique el abandonar la teoría y la propia disciplina económica, que como se ve permanece sólida y pertinente aún después de crisis globales y desencantamientos.
Sobre el rol de lo inter-multi y transdisciplinario, muchas son las posiciones en un debate todavía lejos de concluirse. Pero este es “otro” tema.
Elizabeth Jiménez Zamora
PhD en Desarrollo Económico (Universidad de Notre Dame, EEUU)
Docente y coordinadora de la Maestría en Desarrollo Económico, CIDES-UMSA
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