Desafios
7 mil millones de personas ¡Un mundo de posibilidades!
Desde el 31 de octubre de 2011

UNFPA

UNFPA

Para el UNFPA, más allá de cifras y estadísticas, los aspectos prioritarios continúan estando en las enormes desigualdades entre sociedades, países e incluso continentes. Como ha expresado el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban-Ki Moon, “tenemos suficientes alimentos para toda la población y, sin embargo, casi 1,000 millones de personas padecen hambre. Contamos con los medios para erradicar muchas enfermedades y, sin embargo, éstas se siguen propagando. Tenemos un rico entorno natural y, sin embargo, éste sigue siendo objeto de agresión y explotación cada día. Todas las personas concienzudas sueñan con la paz y, sin embargo, gran parte del mundo está en conflicto y saturado de armamentos”. Son algunas de las enormes disparidades que los pueblos del mundo deben asumir como tareas pendientes, e impostergables.
En el lanzamiento, cité algunos datos del propio informe que corroboran estas brechas: “Los 500 millones de personas más ricas del mundo –un 7% de la población mundial- son responsables de un 50% de las emisiones de anhídrido carbónico… Mientras tanto, la mitad más pobre de los habitantes del planeta es responsable de solamente un 7% de las emisiones”.
En la ocasión, la Ministra de Culturas Elizabeth Salguero, resaltó los aportes del informe centrados en las mujeres. Afirmó que “el empoderamiento de las mujeres es fundamental para que sea posible tomar decisiones sobre anticoncepción y acceso a los servicios de salud reproductiva. El informe indica que El Caribe es la segunda subregión mundial con mayor tasa de planificación familiar insatisfecha en pareja, con el 20,2%. Llama la atención que el quinto Objetivo de Desarrollo del Milenio (Mejorar la salud materna) es el que menos progreso presenta y el que menos recursos recibe”, indicó. La Ministra Salguero concluyó hacendó hincapié en “la necesidad de priorizar estrategias como la integración de servicios de salud sexual y reproductiva en presupuestos nacionales, para que sean considerados prioritarios. La violencia contra las mujeres sigue siendo uno de los grandes desafíos, así como la exclusión de mujeres indígenas”.
Principales aportes del informe 2011
En el análisis, el informe aborda una diversidad de temas clave para comprender las dinámicas poblacionales globales, siempre con un enfoque de derechos. De sus páginas se puede recoger aspectos tan importantes como el nuevo poder mundial en manos de la juventud, la fortaleza económica de los/as adultos/as mayores, los factores que influyen en la fecundidad, los efectos de las migraciones, el urbanismo, el cambio climático, y no menos importante, una referencia final al camino que queda para completar el Programa de Acción de 20 años de la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo. Dicho Programa de Acción, que vencía en 2014, ha sido extendido ya que se considera que los principios y evidencias que justificaron su adopción siguen siendo relevantes en la actualidad y lo seguirán siendo en el futuro más próximo.
Sobre este último apartado, el informe enfatiza la necesidad de una acción concertada y decidida entre gobiernos, donantes y sociedad civil para cumplir las metas de Cairo y los Objetivos de Desarrollo del Milenio - ODM, prestando gran atención a adolescentes y jóvenes. Para ello, una estrategia en la que cabe profundizar es la de priorizar e integrar servicios de salud sexual y reproductiva en presupuestos nacionales. Otros aspectos que se destacan son la migración, la violencia contra las mujeres o la exclusión de pueblos indígenas.
El informe hace especial énfasis en los jóvenes y en la necesidad de invertir en ellos. Bolivia por ejemplo, está aún con la ventana abierta del bono demográfico, una oportunidad para invertir en la creación de fuentes de empleo para jóvenes, además de dotarles de sistemas educativos y servicios de salud de calidad, pero además adaptados a la diversidad cultural. En el mundo, aproximadamente el 60% de la población (4,2 mil millones) tiene menos de 24 años. El presente y el futuro del mundo pasa por la capacidad de las sociedades de otorgarles voz y oportunidades.
Cuando se habla de migración, se observa que es fundamentalmente joven, primordialmente en personas de 15 a 29 años. En general, hoy en el mundo unos 214 millones de personas viven fuera de su país de nacimiento, y un número indeterminado de mueven dentro de sus fronteras. Este fenómeno se ha visto afectado por la crisis económica que ha impactado sobre el empleo, especialmente entre jóvenes y entre mujeres.
El informe refleja que algunos indicadores han mejorado en los últimos 60 años, como la esperanza de vida o la disminución de la mortalidad infantil y materna, mientras que en general, la fecundidad ha descendido. Sin embargo, hay aspectos cualitativos que son altamente relevantes y preocupantes: Latinoamérica y el Caribe es la segunda región mundial con mayor proporción de nacimientos de madres adolescentes, por lo que la prevención de los embarazos en adolescente debe seguir siendo una prioridad.
Quisiéramos que cuando América Latina alcance su cénit de crecimiento, hacia el 2050, lo haga con plenas garantías de protección y ejercicio de los derechos humanos de su población, lo que pasa necesariamente por garantizar la formación de capital humano a través de inversiones en la adolescencia y juventud.
El aumento de la esperanza de vida y la reducción de la mortalidad conduce a un envejecimiento poblacional. Estamos llamados a planear para atender necesidades de adultos mayores, ya que las personas de más de 60 años constituirán el 22% del total de la población mundial en 2050.
En el abordaje cuestiones referidas a población, no es posible dejar de lado impactos ambientales, como el cambio climático, que está ocasionando pérdida de biodiversidad y escasez de agua, con impactos económicos y sociales. Las mujeres de los países en desarrollo son las más perjudicadas al recaer sobre muchas de ellas la provisión de alimentos, además de enfrentarse casi cada estación a sequías y a inundaciones.
En este sentido, el informe evidencia que si bien las dinámicas poblacionales –crecimiento y migración- pueden contribuir a la degradación medioambiental, también es cierto que los procesos ineludibles de urbanización -si son bien planificados y estructurados- permiten la concentración de servicios, la eficiencia de los mismos, la participación y el empoderamiento ciudadano y otorga oportunidades de desarrollo a la población.
En una aproximación holística, el informe afirma que en países en los que el crecimiento de la población es más acelerado que el crecimiento económico, sigue habiendo una gran necesidad insatisfecha de servicios de salud sexual y reproductiva. Lograr el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos es clave para la erradicación de la pobreza y el logro del bienestar de las sociedades.
Para el UNFPA es importante pasar al compromiso y a la acción individual y colectiva cuanto antes. Así fue expresado al cierre de mi intervención el pasado 27 de octubre, en el lanzamiento del informe: “Nos jugamos el futuro de la humanidad: cada persona, cada gobierno, cada institución tiene más interconexiones y es más interdependiente que nunca, de modo que lo que haga cada uno de nosotros y nosotras será importante a largo plazo. Juntos podemos cambiar y mejorar el mundo que nos está tocando vivir”.
Jaime Nadal Roig
Representante del UNFPA en Bolivia
Comentarios








