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Aparato y exclusión social

Última Actualización Viernes, 25 de Enero de 2013. 10:05h.



En tiempos en los que la exclusión inicia el camino hacia la inclusión, en los que es necesario reflexionar los dogmas, las costumbres, las estructuras

Quiero decirlo claro desde el inicio de esta nota: el obstáculo más profundo, más sólido y más
extenso para producir inclusión social, es el aparato de poder.

El “aparato” es un conjunto reducido de personas que toma las decisiones en un grupo social mas extenso y
que posteriormente operan, actúan estas decisiones de manera planificada, secuenciada y sincronizada en
el grupo social extenso, haciéndolas aparecer como colectivas, legitimando la usurpación de representación
que han efectivizado.
El aparato funciona en todos los ámbitos donde es probable tomar decisiones y en todos los ámbitos de
acción humana.

El aparato es un engendro muy viejo, feo y malicioso que nos atraviesa allá donde seamos y estemos,
resistiéndose a dejarnos de manera empecinada y prepotente, un estancamiento en el tiempo francamente
insensato: esos “aparatos de poder” cuyos hilos están donde se pose la mirada, allí donde huela
la nariz, donde el oído oiga y toque la piel.

El aparato constituye un centro de poder. Es en esencia y por definición, excluyente: devalúa de facto todo
lo que esta fuera de él.

Para el aparato, la periferia existe para controlarla, para manipularla. Con su propia lectura de Freyre,
busca en la periferia los mejores operadoras/es que podrían fungir como capataces de su dominio. Se
camufla a la moda. Bajo sus ropajes actuales, esta una estructura fría y calculadora que vive para si, aunque
aparezca muy dada.

Los aparatos están allí, conduciendo elecciones, imponiendo disciplinas, en fin, desplegándose y diversificándose como el mecanismo de control social más efectivo y menos visible que haya atravesado las historias oficiales y las alternativas, las que ya se cuentan, las que se están escribiendo y aquellas que se están produciendo. Está en todas las clases sociales y en todos los estratos económicos, lo despliegan personas instruidas y quienes no lo son. Tal vez su mejor definición es que es influyente: define cultura, arte, elección, mención, honor, reconocimiento, nombramiento, gloria y caída. Probablemente haya incluso logrado equidad de género, porque se vislumbra en su despliegue tanto varones como mujeres. Hay aparatos evidentes que todas y todos maldicen, y los hay otros siempre ocultos tras el pueblo, la mayoría, la patria...

El mayor triunfo del aparato, es que para combatirlo, armas otro aparato. Y así ad eternum... Un grupo
privilegiado es sustituido por otro grupo privilegiado. El grupo elite cambia, la lógica de prebenda no. Para
acabar con una elite, produces otra, como si no te dieras cuenta. Sigue el dominio del aparato.

Si tu estas participando en un espacio cualquiera, podría ser el club de cine, el mercado, tu partido, la red
en la que participas, la asociación de la cual formas parte, una reunión de socias/os, etc... Y ocurre una
toma de decisión veloz que te deja con una sensación confusa de no saber en qué has participado
realmente, como si hubieras presenciado o vivido, el choque con un muro sólido. Lo mas que podrías
decir es que en algunas propuestas, casualmente, coincidió un grupo reducido, tenaz y bien distribuido
espacialmente, que mirado bien parecía estar rodeando al conjunto.

Además de irradiar una decisión, este grupo se encarga, con la misma tenacidad, impermeabilidad y
organización descrita anteriormente, de deslegitimizar, desanimar, tergiversar, interpretar a gusto de su
necesidad, o cualquier otra acción que se pueda utilizar como bloqueo o desviación, cualquier propuesta
que pudiese cambiar su planteamiento inicial.

Esta sensación, que bien pudiera llevarte a consultar con ansiosa preocupación a un/a profesional en el
área de la salud mental, depende cuan profunda o frecuente sea tu sensación confusa, es en realidad
una percepción, que por la manera en la que ha sido actuado el hecho que se registra, impide que sus
elementos sean rápidamente asociados como un todo organizado e intencional. Por ello tu confusión.

Puedes estar segura/o, que efectivamente esa decisión, ese movimiento, esa elección que te ha dejado
en el desconcierto, se ha tomado en otro lugar, en función a razones e intereses que no se transparentan
en el colectivo. Colectivo al que arteramente, se ha convocado con la sola finalidad de legitimarla.

Esta forma de operar las decisiones, haciéndolas aparecer como colectivas, anula, por ser una estrategia de
manipulación social, cualquier posibilidad de participación colectiva. Los aparatos acuden al colectivo, que
esta por fuera de el, porque les son necesarios y útiles para legitimarse y aparentar que el que gobierna es el
pueblo.

Por ello, la urgencia y la rapidez en la toma de decisiones que el aparato actúa en el colectivo, porque a
mayor tiempo en el colectivo, mayor probabilidad de iniciar una comprensión, una reflexión, una crítica,
tremendas amenazas todas ellas para el control subrepticio que se pretende.

Atención de no dejarse sorprender con estas palabras, siempre presentes en estos procesos de manipulación
social: participación del colectivo, reflexión crítica, y otras similares igual de vacías, pues estas palabras se
vacían de contenido cuando les arrebatan el tiempo que les es vital para lograr ser, lo que dicen ser.

En los procesos de aparato, la participación ha degenerado en una convocatoria para testificar y legitimar decisiones ya tomadas. La reiteración de la sensación de confusión culmina en apatía y descreimiento. Por ello el aparato siempre debe buscar un nuevo escenario. Pero el daño social ya está hecho, y se extiende.

Muchos colectivos han fracasado en su pretensión de colectividad inicial y se han perdido como comunidad en ello, surgiendo de entre sus escombros, el aparato que los convoco, el mismo aparato que los destruyo para seguir siendo, para seguir controlando.

Por ello el aparato es socialmente insano, destruye la posibilidad presente de participación y decisión y desnutre la esperanza de colectivización y democratizació. Si no estás en el aparato, para que estar?. Igual no vas a participar en nada, pero tu nombre va a aparecer legitimando intereses para ti desconocidos

En tiempos en los que la exclusión inicia el camino hacia la inclusión, en los que es necesario reflexionar los dogmas, las costumbres, las estructuras, es decir, volverlos a mirar, a repensar, imaginarlos diferentes, en otros sitios, en otras asociaciones, tiempos en los que lo más necesario es justamente el tiempo necesario, el aparato te lo niega, te lo arrebata, te lo usurpa. Tal vez en ello esta nuestra perenne repetición de la historia.

En este buscar alternativas para lo mismo, muchas y muchos, hemos optado de manera consciente y premeditada por no conformar aparato, pues conocemos su insanidad y lo voraz de sus mecanismos. Es una entrada sin retorno. Ninguna intención democrática pervive mediano tiempo en ellos.

En toda esta avalancha de leyes que nos están ocurriendo ahora, en la que es poco posible y poco probable estar al tanto de por lo menos un pequeño porcentaje de ellas, existe alguna que prevenga y sancione el aparato? Este mal dura más de 100 cien años, y nuestros cuerpos individuales y el cuerpo social efectivamente, ya no lo resisten. Sera la nuestra la última esperanza generacional en perecer por ello?

Nos merecemos celebrar 30 años de democracia, superando la lógica y la tecnología de aparato.

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