Alternativas
El desafío de la colocación laboral



La Humanidad en Bolivia llega a cerca de diez millones de personas y un importante problema no resuelto es la colocación laboral de nuevos y jóvenes trabajadores. Cada año ingresan en el mercado laboral miles de personas con formación o sin ella dispuestas a competir por un puesto, ya sea en la administración pública o en el sector privado. Y por supuesto, los espacios existentes son muy limitados, aún para profesionales con estudios avanzados; es más, pareciera que cuanta más especialización se adquiere, más penoso es encontrar un trabajo que retribuya los esfuerzos hechos y que cubra expectativas según la formación alcanzada.
De acuerdo con datos oficiales actuales, la macro economía del país funciona bien (impensablemente mejor que en la época de los gobiernos neoliberales); sin embargo, este comportamiento económico no se ve reflejado en la generación de nuevos y suficientes empleos dirigidos, principalmente, a los flamantes egresados de institutos y universidades. Lo que ocurre también es que en estos tiempos de revolución están presentes viejas prácticas vinculadas a la libre contratación y al sub empleo. Por ejemplo, los consultores en línea que trabajan en el sector público están desprovistos de cualquier beneficio laboral. La lógica es buscar y encontrar al mejor preparado para que acepte la menor paga, siguiendo “criterios de eficiencia”.
Del mismo modo, por diferentes razones entre ellas la extrema pobreza y la migración intensiva del campo a las ciudades, se incrementó la cantidad de oferta de mano de obra no calificada con la consiguiente devaluación de su costo. Ante esta realidad, muchas personas encontraron su nicho de sobrevivencia en el comercio informal generando ingresos por debajo de lo imprescindible para vivir.
Para atender esta situación, tanto desde el nivel central como del nivel municipal, desde hace algunos años se han ejecutado proyectos específicos de inserción laboral orientados a profesionales nóveles pero con impacto limitado. Son acciones ponderables pero insuficientes, máxime si se toma en cuenta que por año egresan miles de nuevos profesionales que necesitan hacerse un campo en la “selva laboral” del país.
Una acertada acción será incrementar el diseño y ejecución de programas masivos de inserción laboral que respondan a políticas públicas de generación de empleo y cuya aplicación cuente con la participación de instituciones de gestión pública, privada o social. Para lograrlo será imprescindible la creación de fondos que garanticen su implementación positiva, con el consiguiente respaldo de leyes y decretos necesarios para un funcionamiento exitoso. Del mismo modo, una correcta sistematización de las experiencias permitirá contar con insumos valiosos que contribuirán a la expansión de las buenas prácticas y a la sostenibilidad de aquellos modelos probados como exitosos.
Adhemar Poma (*)
adhemarpoma@gmail.com
http://adhemarpoma.wordpress.com
http://www.facebook.com/adhemar.poma
(*)Es miembro del Grupo Empiria y especialista en educación y desarrollo.
FACEBOOK
TWITTER








