En Bolivia la mala nutrición tiene diferentes connotaciones, en algunos casos está la desnutrición y en otros el sobrepeso. Gracias a la iniciativa del (IFFI)1 Instituto de Formación Femenina Integral, se inicia un proyecto innovador ayudando a mujeres cochabambinas de escasos recursos en la apertura de pensiones de comida casera, nutritiva e higiénicamente elaborada, logrando promover y apoyar su desarrollo e independencia económica.
Opciones nutritivas para mejorar la seguridad alimentaria de familias peri-urbanas
En Bolivia, se ha registrado que el 14% de los niños menores a 5 años tienen bajo peso y en otros casos existe prevalencia de niños con sobrepeso. Esto puede estar relacionado con desnutrición en edad temprana como también con pobres modelos de consumo. Si un niño sufre de desnutrición crónica durante sus primeros 2 años de vida su metabolismo se verá afectado irreversiblemente. La probabilidad de que este niño alcance su potencial físico e intelectual es bastante limitado, y más adelante, como resultado, tendrá baja estatura y tendencia al sobrepeso. Mientras Bolivia estuvo por muchos años peleando con la desnutrición, la pelea por el sobrepeso y su relación con problemas de salud es un problema nuevo que enfrentar.
Relación entre nutrición e ingresos
Hace aproximadamente cinco años atrás, seis mujeres cochabambinas abrieron pensiones en sus casas bajo el nombre de Ricomida. Estas pensiones, provistas de comida nutritiva en un lugar higiénico y a bajos precios, fueron una buena alternativa a la cada vez más popular dieta, alta en carbohidratos, grasas saturadas y falta de vegetales. Para la apertura de estas pensiones, el IFFI otorgó capacitación sobre cómo manejar una pensión, incluyendo la preparación de la comida y administración alimentaria; además de proveer post asistencia técnica con el afán de monitorear y evaluar los procedimientos.
A partir de esta iniciativa, la asociación Ricomida creció a más de 40 pensiones, ya en 2011, sirvió comida saludable a más de 20,000 comensales al mes. Las dueñas de las pensiones, actualmente, se encuentran trabajando en su sostenibilidad.
Ahora estamos cocinando
La apertura de estas pensiones, gracias al trabajo conjunto de ICCO y el IFFI, causó un gran impacto en estas mujeres y en sus familias, mucho más allá de las expectativas. Las ayuda a cubrir sus necesidades diarias, proveyendo comida saludable en sus hogares, distribuyendo el trabajo de la casa entre los miembros de la familia, mejorando su salud y permitiéndoles cuidar a sus niños mientras trabajan. También las ayuda a alcanzar un mayor número de objetivos al realzar su habilidad de tomar decisiones en el hogar, incrementando su autoestima y expandiendo su conocimiento económico y de prácticas empresariales; dándoles, además la habilidad de luchar por sus derechos como mujeres y como empresarias.
Emma Saavedra
Silvana Vargas
Edición - Traducción
ICCO
www.icco.eu