Discriminación en Bolivia

La aprobación de la ley 737/2010 “Contra el racismo y toda forma de discriminación” ha puesto este tema en el centro del debate público en Bolivia, que es el país de América Latina con el porcentaje más alto de ciudadanos que declaran haberse sentido discriminados por el color de piel, de acuerdo con el informe Cultura política de la democracia en Bolivia 2010 de la universidad de Vanderbilt1.

Última Actualización Viernes, 08 de Abril de 2011. 16:05h.
Rasgos de origen como “el color de la piel” y “el origen étnico”, aspectos culturales como “el modo de hablar”, y económicos como “el no tener dinero”, son señalados por los bolivianos como los pretextos más usados para discriminar, según la Encuesta sobre movilidad y estratificación social (EMES) realizada en 2009 para el Informe nacional sobre Desarrollo Humano (INDH) de Naciones Unidas2.

Coincidiendo con los motivos de discriminación, la encuesta revela que siete de cada diez personas que afirmaron haberse sentido discriminadas son indígenas, cinco pertenecen al grupo con menores ingresos y cuatro a la clase media.

Como muestra el siguiente gráfico, uno de cada cinco bolivianos percibe que en ellos coincide la falta de privilegios materiales a la vez que son discriminados, lo que significa que se sienten en una situación de desigualdad material y cultural simultánea. Resulta especialmente revelador el hecho de que ser indígena en las ciudades aumenta la probabilidad de sentirse discriminado, porque ello indica que es en el encuentro de los grupos originarios con la cultura urbana cuando se producen actos de discriminación. Por el contrario, entre los grupos indígenas que habitan el área rural los relatos sobre experiencias de discriminación son mucho menores, de acuerdo con entrevistas realizadas para el INDH 2010, seguramente debido a la mayor homogeneidad sociocultural de esos grupos sociales.

 

Mirando los espacios de política pública

Como se indica en el INDH 2010, parte del prestigio social en las ciudades se apoya en los estilos de vida y la cultura urbana: el valor que la población reconoce a ciertos bienes y comportamientos organiza grupos sociales de acuerdo con la posesión y el control de esos bienes y comportamientos. Así mismo ordena los grupos en una sutil jerarquía, eficaz en el momento de asignar prestigio social o de discriminar. Los centros urbanos se convierten por tanto en espacios prioritarios de políticas públicas que luchen contra la discriminación.

 

Por otra parte, según el INDH 2007, es en el trato entre el Estado boliviano y aquellos ciudadanos que presentan características asociadas a un origen étnico y que además no tienen redes sociales en los ambientes burocráticos, donde se presentan con mayor frecuencia experiencias de discriminación3.

 

El Informe LAPOP señala que uno de cada cinco bolivianos se ha sentido discriminado en una oficina del gobierno. Estas dependencias se convierten así en otro espacio central para políticas que aseguren el ejercicio individual de los derechos ciudadanos, en un marco de interculturalidad más que de tolerancia.

 

Isabel Crespo Quintanilla

Investigadora del Informe sobre

Desarrollo Humano del PNUD

http://idh.pnud.bo

FACEBOOK   TWITTER